martes, 17 de abril de 2007

ESQUEMA sobre LAS CAUSAS DEL IMPERIALISMO

1 comentario:

Anónimo dijo...

LA USAID Y EL TERRORISMO DE ESTADO
X Luis Agüero Wagner (http://itaiputecidos.zoomblog.com)
"Sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso de dar testimonio en tiempos difíciles"(Rodolfo Walsh, en su carta a la Junta Militar argentina de marzo de 1977)

En algo que es habitual en este país desde 1939, año en que el United States Deparment impulsó la candidatura de quien se convertiría en el Dictador José Félix Estigarribia como pago por su actitud claudicante ante la Standard Oil Company en las negociaciones para la paz del Chaco, el actual gobierno volvió a adscribir esta semana al Paraguay a las políticas que lleva adelante Estados Unidos en su propio beneficio.

No bastaba, según parece al imperio su avasalladora influencia en nuestra agricultura, en nuestras fuerzas armadas, en el presunto combate al narcotráfico, en la prensa local subsidiaria de la National Endowment for Democracy y en la Justicia Electoral. También tenía que imponer cuántos días de plazo deben exigirse en su propio territorio a una empresa paraguaya para su apertura formal, la aceptación de más empresas negreras (conocidas eufemísticamente como "maquiladoras") y además hacerse con el control de los tribunales y el ministerio público.

Según el cuestionado asesor económico de la presidencia, Carlos Walde, célebre por autoadjudicarse descaradamente licitaciones públicas, la USAID administrará la supuesta donación de 34 millones de dólares que deberían usarse en contra del susodicho funcionario si realmente están destinados a combatir la corrupción.

Pecando de inoportuno me permito refrescar la memoria al respetable público recordando que agencias como la USAID participaron de los episodios más siniestros y vergonzosos en la historia de un país que alardea de ser garante de las libertades pero cuyo único legado a esta región del mundo han sido golpes de estado, dictadores sanguinarios, escuadrones de la muerte, detenidos-desaparecidos, asesinatos políticos, tortura y represión. Es fácil hablar de discurso "sesentista" o propaganda antinorteamericana sin explicar, por ejemplo, qué hacía una credencial de USAID a nombre de Dan Mitrione en poder de este célebre adiestrador de torturadores del Cono Sur, cuando fue secuestrado por los tupamaros en el Uruguay. Y obra en mi poder una fotocopia del documento, para quien pretende desconfiar.

Amenazas, dolor, electrocución y drogas fue todo lo que agencias estadounidenses como USAID pudieron ofrecer a países que sólo buscaban pasar de la dependencia y estructura semicolonial de carácter feudal a la independencia económica y la modernidad. Países subdesarrollados con recursos ricos recibieron lecciones reales, objetivas y palpables sobre los altos costos a pagar cuando uno de ellos enloquecía de "fanatismo nacionalista" o "izquierdismo". Estados Unidos proporcionó en todos ellos, con ayuda directa o indirecta de USAID, formación, dinero y medios técnicos para la instauración de brutales aparatos de represión.

Los 34 millones con que nos arrancaron nuevos jirones de lo que nos quedaba de soberanía es sólo un señal de que Estados Unidos no va a renunciar en absoluto a su papel preponderante por estas latitudes, algo que, por desgracia, es presumible que sólo nos traiga más desfiles de testigos falsos, montajes de supuestas guerrillas, más dolor, miseria y sufrimiento.